El LiDAR traza paredes y muebles incluso en la oscuridad, mientras la visión identifica cables, calcetines y excrementos de mascotas para evitar desastres. Cuando ambos sistemas colaboran, el robot aprende más rápido, reduce choques y ahorra batería. Actualiza firmware y recalibra mapas para precisión sostenida.
Configura habitaciones virtuales para limpiar por estancias, crea muros digitales alrededor de cuencos, cunas o cables, y programa exclusiones temporales cuando mudes muebles. Toma fotografías del mapa para comparar mejoras, y pide al robot segundas pasadas donde suele acumularse polvo fino o pelos rebeldes.